8 de marzo -2017 Las trabajadoras con las manos doblemente atadas

Ester Kandel

Ante la ofensiva del gran capital, a través de sus voceros misóginos y racistas, las mujeres, nos hacemos oír nuevamente en las calles, por varias reivindicaciones, desde poder decidir sobre nuestros propios cuerpos, garantizando la vida y a la vez exigiendo una vida digna a través de trabajos genuinos, educación y salud, sin violencia y sin discriminación laboral, para nosotras y el conjunto de la población.

Todos los días decimos NI UNA MENOS y sin embargo, todos los días la vio-lencia de sus parejas, deja una más sin vida.

También nos ponen como modelo los países desarrollados, siendo éstos denun-ciados el domingo 22 de enero del corriente en la Marcha de las Mujeres.

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