Gran figura del movimiento obrero argentino. Por Daniel Campione.

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Agustín Tosco fue uno de los principales dirigentes sindicales de la historia de nuestro país. Lo erigieron como tal su actitud combativa e insobornable, su protagonismo en el Cordobazo y en la CGT de los Argentinos y su valiente respuesta a las múltiples prisiones y persecuciones que sufrió.

Su itinerario inicial.

Agustín José Tosco nace el 22 de mayo de 1930 en Coronel Moldes, Córdoba.

Su militancia comienza tempranamente. Durante sus estudios secundarios, en la Escuela del Trabajo y Artes y Oficios Presidente Roca de la ciudad de Córdoba, es elegido presidente del Centro de Estudiantes.

Es designado para hablar en el cierre del ciclo escolar. Allí ataca al sistema pedagógico de la escuela, se niega a recibir el diploma de manos del director del establecimiento y es ovacionado por sus compañeros.

En 1948 se incorpora a la empresa provincial de energía de Córdoba como ayudante electricista en el taller electromecánico, y luego se transforma en técnico especializado. Ya tomado por inquietudes sociales, se afilia apenas ingresado a la empresa al sindicato de Luz y Fuerza. Rápidamente es elegido subdelegado sindical. Mientras tanto ingresa en la filial cordobesa de la Universidad Tecnológica Nacional, en la carrera de Técnico Electricista. En 1950 lo eligen delegado de su sección.

A partir de allí su trayectoria gremial lo llevaría progresivamente a mayores responsabilidades. El compromiso permanente y a fondo con los trabajadores que representaba y con la clase obrera en general no lo abandonará nunca.

En 1952 es electo secretario del cuerpo de delegados de Luz y Fuerza de Córdoba.

Al año siguiente forma parte de una lista para disputar la renovación parcial de la Comisión Directiva y gana, quedando como prosecretario general de Luz y Fuerza de la provincia. Preocupado por la formación y la comunicación de los trabajadores del gremio impulsa el periódico sindical Electrum.

En 1954 se lo elige como secretario gremial del secretariado nacional de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLYF).  En 1955 es inhabilitado por la intervención militar enviada por la llamada Revolución Libertadora para el ejercicio de cargos sindicales. Comenzaba así un largo recorrido de persecuciones, prohibiciones y encarcelamientos.

En 1957 va preso durante una semana en ocasión de una huelga del gremio. El mismo año participa del fracasado “Congreso normalizador”, del que salen nuevos alineamientos del movimiento obrero.

Luego, entre 1960 y 1966, Tosco ganó de forma ininterrumpida las elecciones para Secretario General de Luz y Fuerza de Córdoba.

El “Cordobazo”, la CGT de los Argentinos, el luchador infatigable.

Luego pasa a ser vocal del gremio lucifuercista,  con Ramón Contreras como secretario general. Hasta que en junio de 1968 vuelve a ser elegido Secretario General. Ese mismo año adhiere a la CGT de los Argentinos, y en un acto en Córdoba presenta junto a Raimundo Ongaro el Programa del 1 ° de Mayo de la CGTA, en la línea de programas obreros anteriores como los de Huerta Grande y La Falda.

Esa central se distinguía por el predominio de posiciones combativas y clasistas, en coincidencia con la iniciación de un período de auge de las luchas obreras y populares en nuestro país, acompañada por una creciente radicalización en el plano ideológico.

Esta definición sindical y la agudización de la lucha de clases llevará a Tosco repetidas veces a la cárcel.

Declara al respecto: “No importa la cantidad de tiempo que debamos estar detrás de las rejas, lo que importa es la actitud que asumimos en la prisión (…) porque un hombre en la prisión puede ser doblegado, puede ser quebrado en su espíritu (…) pero si uno lleva bien adentro la convicción de la lucha obrera y popular, cuando se encuentra en la cárcel siente el orgullo de mantener su dignidad, porque esa es la dignidad de los compañeros que están afuera”

Las prisiones no impedirán que tome protagonismo en la rebelión obrera, estudiantil y popular que marcó a toda una época, el “Cordobazo”. Junto con dirigentes destacados como Atilio López y Elpidio Torres, el dirigente lucifuercista encabezó el paro activo y la marcha hacia el centro de la ciudad como parte de una gigantesca manifestación contra la dictadura del teniente general Juan Carlos Onganía.

Palabras del dirigente sobre la caracterización del levantamiento popular: “…el Cordobazo fue una rebelión obrera y popular. Alguna gente nos preguntó por qué no habíamos tomado la Casa de Gobierno. Es sencillo: porque no estaba planteado tomarla. La dictadura tenía un peso muy grande y nosotros lo que teníamos planteado era resistir, demostrar la capacidad de lucha, dar un paso importante, incluso para todo el país, de resistencia obrera y popular, para tirar abajo a la dictadura. En verdad, el Cordobazo fue el comienzo del fin de la dictadura”.

Su participación en el movimiento del 29 de mayo del 1969, pone de manifiesto que Tosco era un enemigo fundamental del régimen, que lo somete a un consejo de guerra Éste emite una condena a raíz de la cual estuvo preso durante siete meses, primero en una cárcel de La Pampa y luego en el penal de Rawson. Vuelto a la actividad sindical, un nuevo alzamiento en Córdoba, el “Viborazo” de 1971 lo lleva de nuevo a prisión, esta vez en el penal de Villa Devoto.

En 1972 es enviado de nuevo al Penal de Rawson. Estando en la cárcel es nuevamente elegido como secretario general de su sindicato y Secretario General Adjunto de la CGT Regional.  

Se encuentra aún encerrado en la prisión chubutense cuando se produce la fuga de los presos pertenecientes a distintas organizaciones armadas. Según testimonios posteriores, el cordobés fue convocado a tomar parte del escape colectivo. Se habría rehusado, en la consideración de que su libertad debía provenir del reclamo activo de sus compañeros trabajadores y no por la vía que le proponían

Días después personal de la marina lleva adelante la masacre de Trelew, y Tosco se suma a las acciones de protesta. En septiembre es liberado y luego recibido en Córdoba por una multitud.

  Con motivo de las elecciones de 1973, declina diferentes propuestas para ser candidato a presidente. Uno de los ofrecimientos más gravitantes proviene del Partido Revolucionario de los Trabajadores, a través del Frente Antiimperialista y por el Socialismo (FAS), que ese partido impulsaba y en alguna de cuyas acciones tomó parte el sindicalista cordobés.

También quiere ungirlo como postulante presidencial el Partido Socialista de los trabajadores, que propone una fórmula con Armando Jaime, dirigente de la CGT clasista de Salta.

El dirigente mantenía asimismo estrechos vínculos con el Partido Comunista, que le desaconseja la opción de postularse en representación de organizaciones de la izquierda radical.

Para los comicios provinciales Tosco apoya a la fórmula del Frente Justicialista de Liberación (Frejuli) encabezada por Ricardo Obregón Cano y por Atilio López, su compañero en la lucha sindical.

Triunfantes en las elecciones y asumidos como gobernador y vice, en febrero de1974 se produce un golpe bajo dirección policial conocido como “Navarrazo”, por el teniente coronel Antonio Navarro, jefe policial que lo encabezó.

Esta iniciativa golpista formaba parte de una ofensiva nacional contra los gobiernos provinciales identificados con la llamada “Tendencia Revolucionaria”. Juan Domingo Perón, por entonces presidente, era un activo propulsor del desplazamiento o derrocamiento de los mandatarios.

Ya eran tiempos de represión cada vez más generalizada. Tosco recibe amenazas de la formación parapolicial Alianza Anticomunista Argentina (AAA), y en medio de la escalada represiva se verá forzado unos meses después a pasar a la clandestinidad.

En octubre del mismo 1974 es intervenido su gremio, el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba y el dirigente es cesanteado en la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC), en la que trabajaba desde el inicio de su actividad laboral.

Ya clandestino, continúa editando el periódico sindical como forma de seguir comunicado con los trabajadores.

En las duras condiciones impuestas por la ilegalidad, Tosco enferma. Lo asisten miembros del Partido Comunista y otras organizaciones afines, pero no logran salvarlo. Muere el 5 de noviembre de 1975 a causa de encefalitis bacteriana. Tenía sólo 45 años.

Al entierro en su provincia natal acudió una multitud estimada en 20.000 personas, pese a las múltiples acciones intimidatorias de elementos derechistas y parapoliciales, que llegaron a disparar contra los concurrentes al sepelio.

Las concepciones de Tosco.

Asumió siempre posiciones muy definidas sobre el rol del sindicalismo. Su raigambre antiburocrática se manifestaba no sólo en las ideas sino en la práctica cotidiana. Por ejemplo, en el sindicato cordobés las licencias gremiales eran rotativas. Los dirigentes volvían periódicamente a su lugar de trabajo, de modo de no perder su condición obrera ni el contacto con sus compañeros de labor.

En cuanto al funcionamiento cotidiano de los sindicatos privilegiaba la democracia desde abajo, con las asambleas como organismo definitorio y de superior calidad a cualquier otro. El sindicato no debía ceñirse a reivindicaciones corporativas sino pensarse como unidad primordial de organización obrera, con la transformación integral de la sociedad en la mira.

En esa línea, el combate contra la burocracia sindical era una prioridad permanente. En particular en relación a los sindicatos que habían aceptado colaborar con la dictadura y se proponían como “dique de contención” para cualquier tendencia hacia la radicalización que apareciera en el movimiento obrero.

En una cuestión álgida como la de la lucha armada, adoptó una mirada comprensiva, pese a que nunca tomó ese camino:

Mi opinión sobre la violencia es la misma que ha sido definida por la reunión del Episcopado de Latinoamérica en Medellín. Latinoamérica sufre de una violencia institucionalizada que oprime al hombre, lo frustra e impide su realización al mínimo nivel de la dignidad humana. Esta violencia ha engendrado su respuesta, que en muchos casos corresponde ―como dice Medellín― a una legítima defensa.”

Respecto al tipo de revolución factible en una sociedad como la argentina, el dirigente no participaba de la prédica en torno a una alianza de la clase obrera con la burguesía nacional, predominante en el peronismo y presente en otros sectores. Tosco no confiaba en que esa clase pudiera jugar un papel realmente progresivo. Y consideraba que en última instancia terminaba subordinada al imperialismo.

En cuanto a su definición política, se consideraba un “marxista independiente”, sin encuadrarse en ninguna corriente ni partido político. Mantuvo relaciones más que cordiales con el PRT y con el Partido Comunista. Dirigentes de este último han afirmado que, sin hacerlo público, Tosco era afiliado de esa agrupación.

Lo cierto es que actuó como un articulador entre distintas tendencias, un abanderado de la unidad. Y alguien propenso a que sus decisiones y acciones estuvieran acompasadas con el grado de conciencia y organización reales del movimiento obrero, sin vanguardismos desorbitados ni titubeos retardatarios.

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La actuación, la personalidad y el pensamiento de Agustín Tosco han quedado como una referencia señera para el movimiento obrero argentino y para lxs luchadores populares en general. A casi cinco décadas de su prematura muerte, su figura continúa como una referencia constante.

A la hora de mantener viva su presencia se le han dedicado varios libros. Entre ellos se puede mencionar a Agustín Tosco, 1930-1975, Sindicalismo clasista, socialismo y peronismo revolucionario, de Silvia Licht y Agustín Tosco. La clase revolucionaria, de Nicolás Iñigo Carrera, María Isabel Grau y Analía Martí.

 Asimismo existen varias compilaciones de discursos y escritos que le pertenecen. Y las más variadas organizaciones sindicales lo evocan una y otra vez en sus periódicos y otros órganos de expresión.

Por fortuna, nadie podría decir de Tosco que se halla “injustamente olvidado”, como sí ocurre con tantos otros y otras que merecerían un mayor lugar en la memoria popular.

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@DanielCampione5 en X (ex Twitter)

Fuente: https://tramas.ar/2023/11/03/gran-figura-del-movimiento-obrero-argentino/


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