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La guillotina y la Universidad en Paraguay: hacia una crítica epistemológica

Fecha de publicación: 9 noviembre, 2015

Este artículo corresponde a un fragmento –de la materia de Estructura Social- de un trabajo integral (en desarrollo) denominado Sociología de la Praxis, en un esfuerzo por vincular la teoría y la experiencia del estudiante, en el marco de cierre del semestre del tercer año de la Carrera de Sociología UNA.

Contextualización.

Convengamos que la Universidad en Paraguay llegó con más de 300 años de atraso respecto de las primeras Universidades Latinoamericanas. Dato no menor a la hora de comprender el grado de producción y desarrollo del conocimiento en nuestro país.

La fundación de la Universidad Nacional de Asunción data del año 1889, que se da en el contexto de refundación del Paraguay, luego de la tragedia finalizada en 1870.

En este intervalo de tiempo entre el fin de la guerra y la creación de la Universidad encontramos una clave. En ese tiempo nacía – de la mano de la “ley de ventas de tierras públicas” promulgada el 2 de Octubre de 1883 – la matriz económica basada en la institución de la propiedad privada, en el latifundio y en la extranjerización del territorio nacional, base sobre la que se cierne la formación social del Paraguay.

Otro elemento clave para la comprensión de esta Refundación, es que en el año 1887 se funda el partido dirigente de la Asociación Nacional Republicana (ANR), para mantener la bandera de los principios, a cuya sombra se han cobijado los buenos para defender la Libertad, la Justicia y el Derecho y con un programa que puede resumirse en dos palabras: paz y respeto a nuestras instituciones.

La matriz ideológica sobre la que se edifico este contexto y la institución universitaria, fue la Liberal/Positivista, con elementos del “darwinismo social”; – al decir de Darío Sarah – Cecilio Báez, el más lúcido articulador de esta corriente de pensamiento planteo y diseñó la utopía de la modernidad y la civilización en el suelo paraguayo, cuyo requisito era el olvido de un pasado forjado en la barbarie.

A este discurso liberal, se le opuso el nacionalismo paraguayo de la mano de Juan E. O´leary.

Donde la premisa es que el paraguayo fue un pueblo o una “raza” fundamentalmente homogénea, bien fraguado étnicamente, laborioso, fuerte, valeroso, abnegado y otros componentes del mito nacionalista.
Ambos relatos se sintetizan en un fin, clausurar la posibilidad de otros relatos, diversos, heterogéneos, con otros actores que esas matrices soslayaron y desde ya, con otros compromisos sociales y políticos.

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Última modificación: 30 de noviembre de 2015 a las 12:20
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