Periferias 22

Periferias 22

El orden capitalista enfrenta nuevamente una crisis mundial y lo hace reforzando la iniciativa por la liberalización económica, contra los trabajadores, la sociedad popular y la naturaleza.
Pero a esa iniciativa del capital se le contrapone la diversa iniciativa popular, la que construye un nuevo ciclo histórico de lucha de clases luego de la ruptura de la bipolaridad y la pérdida en el imaginario social de mayoría sobre las posibilidades de construir un orden anticolonial, anti-patriarcal, contra la discriminación y el
racismo, anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo. Bajo las nuevas condiciones del ciclo de la lucha de clases, éstas, las clases sociales llevan adelante experiencias de nuevo tipo, que hacen evidente la búsqueda de nuevos horizontes de organización de la civilización contemporánea.
De estos temas damos cuenta en este número de Periferias, especialmente en el dossier. Junto a las tendencias más generales, pretendemos intervenir en la discusión sobre la conceptualización de las clases sociales y pasar revista a experiencias trascendentes para construir experiencias alternativas

Periferias 22

Periferias 22

El orden capitalista enfrenta nuevamente una crisis mundial y lo hace reforzando la iniciativa por la liberalización económica, contra los trabajadores, la sociedad popular y la naturaleza.
Pero a esa iniciativa del capital se le contrapone la diversa iniciativa popular, la que construye un nuevo ciclo histórico de lucha de clases luego de la ruptura de la bipolaridad y la pérdida en el imaginario social de mayoría sobre las posibilidades de construir un orden anticolonial, anti-patriarcal, contra la discriminación y el
racismo, anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo. Bajo las nuevas condiciones del ciclo de la lucha de clases, éstas, las clases sociales llevan adelante experiencias de nuevo tipo, que hacen evidente la búsqueda de nuevos horizontes de organización de la civilización contemporánea.
De estos temas damos cuenta en este número de Periferias, especialmente en el dossier. Junto a las tendencias más generales, pretendemos intervenir en la discusión sobre la conceptualización de las clases sociales y pasar revista a experiencias trascendentes para construir experiencias alternativas

Inundaciones: no otra cosa que la lógica del capital

Eduardo Lucita

Rebelión

Algunas conclusiones rápidas: la solidaridad y la cooperación social se mostraron ampliamente superiores a la actividad de los estados. El caótico y fatal desarrollo de nuestras urbanizaciones demuestra palpablemente que el mercado no es el mejor asignador de recursos, como asegura el neoliberalismo. La capacidad de previsión estatal frente a los cambios de la naturaleza es casi nula. La vulnerabilidad de los sectores más desprotegidos de nuestra sociedad ante fenómenos meteorológicos extremos ha quedado dramáticamente expuesta. Como en anteriores tragedias asistimos a una ausencia del Estado frente a catástrofes previsibles. Frente al cansancio social por las disputas y repartos de culpas entre los gobiernos, pende la amenaza de que retorne la crisis de representatividad política.

No solo cambio climático

Desde hace décadas el mundo habla de las modificaciones en el clima y desde hace unos años ha tomado fuerza la categoría de cambio climático, asociado a este el aumento de las precipitaciones pluviales, también de las sequías. En nuestro país tenemos sobradas muestras con las inundaciones en Resistencia en 1983, en Clorinda en 1992, en zonas de Buenos Aires en 2001; en Santa Fe en 2003 y 2007; en Tartagal en 2006 y 2009. La ciudad de La Plata registra cuatro graves inundaciones en ocho años y la Capital Federal otras tantas. Los últimos dos años han mostrado también sequías importantes que han perjudicado los rindes de las cosechas.

Pero no se trata solo del cambio climático. Las inundaciones de Buenos Aires y La Plata tienen orígenes emparentados. El entubamiento subterráneo de arroyos de llanura y la fiebre de la construcción indiscriminada – con pérdida de espacios verdes para escurrimiento y la alteración del curso de las aguas – son algunos de ellos, lo que ha resultado una combinación explosiva.

Es el capitalismo

Se trata de fenómenos socio-ambientales. Esto es la interacción de alteraciones propias de la naturaleza con acciones humanas que las potencian. Pero no puede obviarse que detrás de ambos componentes está la voracidad capitalista y la maximización de la tasa de ganancia a cualquier precio. Es el modelo productivo hegemónico a nivel mundial promotor de los gases invernadero y del irracional uso de energía el causante del calentamiento global y fuente de cambios climáticos extremos.

Esa voracidad del capital está también presente en el negocio inmobiliario de las tierras. Cuando se levantan terraplenes para la construcción de barrios cerrados o para hacer autopistas que actúan como diques de contención. Cuando se rellenan terrenos bajos y se lotean zonas inundables, en las que se condena a vivir a los sectores obreros y populares. Si se revisa la planimetría del área metropolitana se comprueba que casi todas las villas de la zona están localizadas o cercanas a zonas inundables. Aunque que ni Tolosa ni Saavedra son barrios pobres, por lo que sectores medios también han sido afectados.

La potencia de la tierra

Argentina es el país mas urbanizado de América latina, el 92 por ciento de nuestra población vive en zonas urbanas. Es también el país de la región que más temprano y rápido se urbanizó. Sin embargo no tiene una legislación de tierra apropiada para el desarrollo de la urbanidad, no tiene un ordenamiento territorial y cuando existe, como es el caso de la Ciudad de Buenos Aires, es tan antiguo que solo define como zonas inundables a la Boca y Belgrano.

No hay una legislación adecuada o si la hay no se cumple. Porque desde su constitución como Nación el acaparamiento y propiedad de la tierra –esa potencia oculta como la llamara Marx- es fuente de poder económico y político .

Es la lógica del capital la que está detrás de todas estas catástrofes. El capital que con su consumismo creciente poluciona y contamina el ambiente, degrada la naturaleza, impulsa el gran negocio inmobiliario de las tierras, no admite otra planificación que la del mercado.

Irresponsables

La catástrofe ha puesto en evidencia que los diagnósticos y propuestas de los expertos han caído en saco roto. La contrapartida es la insuficiencia en todos estos años en los niveles de gasto (mantenimiento) e inversión (obras), sea por recortes presupuestarios, por transferencia de partidas, por sub-ejecución o por lo que fuere. La responsabilidad de los funcionarios de turno en los distintos gobiernos a través de los años es inexcusable.

Enfrentar la catástrofe actual requerirá de fuertes recursos financieros para la asistencia a los damnificados. Para la reparación de unidades habitacionales, locales comerciales e industriales y la infraestructura vial y sanitaria. Para las siempre demoradas obras preventivas y los planes de contingencia.

En las condiciones financieras actuales se agudizará el déficit fiscal de la Provincia de Buenos Aires, se deteriorará el de la Capital Federal y todo impactará en el ya abultado déficit nacional. Hay que pensar en recursos alternativos.

Emergencia y recursos

Una perspectiva posible sería un decreto de necesidad y urgencia presidencial creando un Fondo específico para atender las necesidades de los distritos afectados, con plazos perentorios de cumplimiento y participación en la administración y control de los vecinos de los distritos afectados.

Ese fondo podría nutrirse con las partidas ya asignadas en los presupuestos para el año en curso, más la imposición de una contribución obligatoria a las 500 mayores empresas del país (puede ser un porcentaje de las utilidades declaradas en el ejercicio 2012). Complementada con una invitación al personal directivo y gerencial de esas empresas a donar al fondo un mes de su salario.

Adicionalmente la imposición de contribuciones obligatorias de un mes de sueldo al personal político ejecutivo de los Gobiernos Nacional y de la Provincia y Ciudad de Buenos Aires, así como de la Municipalidad de La Plata. Contribución extensible a senadores, diputados y legisladores que a nivel nacional, provincial o de las ciudades representen a la ciudadanía de los distritos afectados. Si las necesidades excedieran a lo recaudado los estados se harían cargo de la diferencia.

Sería una forma de que el capital y sus personeros asuman el costo de los desastres que promueven con su búsqueda insaciable de la ganancia y que el personal político (ejecutivo y legislativo) se haga cargo de la desidia manifiesta del Estado.

En última instancia sería un poco de justicia.

Eduardo Lucita. integrante del colectivo EDI –Economistas de Izquierda

“La decisión del modelo es descargar la crisis sobre la espalda de los trabajadores.”

José Rigane

Axel Zárate: Escuchábamos a Hugo Moyano y a Pablo Micheli hablando de la necesidad de un gobierno popular. Y a propósito de esto, tenemos a José Rigane, Secretario Adjunto de la CTA a nivel nacional, Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina y del Sindicato de Luz y Fuerza de Mar del Plata. Buen día José, ¿cómo estás?

J. Rigane: Qué tal, buen día Axel, un gusto.

Zárate: Bueno, ahí escuchábamos a Moyano y a Micheli en la marcha del otro día. Viene fea la mano, ¿no?, a nivel nacional?

Rigane: Hay una situación de hecho complicada en relación a las reivindicaciones del Movimiento Obrero. Eso viene sucediendo desde el momento que el Gobierno anunció a través de la “sintonía fina” lo que después en la práctica significó una política de ajuste.

Hoy, los indicadores del INDEC, es decir, los indicadores oficiales que son poco creíbles pero para tener una idea de lo que está aconteciendo está anunciando que el trabajo en negro tercerizado está por encima del 34%. O sea que es una indicación de la situación que tenemos en el ámbito de los trabajadores.

Hay una decisión del modelo, que intenta descargar la crisis sobre la espalda de los trabajadores, y se da en un momento donde, al mismo tiempo, desde el ámbito gubernamental se trata de imponer una paritaria concertada, no libre, donde se trata también de establecer que esa paritaria no puede ser por encima de determinados porcentajes de aumento salarial. Y esto es una situación que se vive como un condicionante.

Hay que tener en cuenta que el ingreso promedio de los ocupados, de acuerdo a las cifras oficiales, está en el orden de los $ 3.700.-, y esa cifra no alcanza a cubrir el 50% del costo de una Canasta Básica de Bienes y Servicios para una familia considerada tipo, que sería de cuatro personas.

Es decir que, en este contexto, los trabajadores, las Organizaciones sindicales en la Argentina, se están enfrentando a una política en donde los Bancos ganaron el año pasado 20.000 millones de pesos, y a nosotros intentan hacernos pagar con el Impuesto a las Ganancias, que no se actualiza, con el Salario Familiar, que no se unifica y es discriminatorio y que tiene topes, con la no decisión de pagar el 82% móvil a los jubilados; con la no actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil por lo menos en $5.000.-, lo mismo que a los Planes sociales.

En definitiva, tratan de hacernos pagar esta fiesta a nosotros, y en la medida en que esto se mantenga en ese nivel, en la medida que esta alta parcialidad de más del 34, 35% de trabajadores no registrados se mantenga, que estén fuera del sistema social, evidentemente va a seguir el conflicto, van a seguir las movilizaciones, y obviamente todo se va a orientar y encaminar otra vez hacia un paro de características nacionales.

Zárate: Esto de la “inclusión social”, José, tan nombrado por la Presidenta permanentemente, hablando de la inclusión social como la entrega de computadoras o como los $1.400.- que pagan a las Cooperativas, o como seguir manteniendo el trabajo en negro que vos decías del 34% que seguramente debe ser más porque no están incluidos los que cobran $1.400.- por mes. Este discurso de la inclusión social, ¿tiene que ver mucho con el discurso del capitalismo para decir “te estás ahogando en el medio del mar y yo lo que hago es sacar tu cabeza de afuera del agua para que respires, pero jamás te voy a sacar del mar”?

Rigane: Bueno, de alguna manera el sistema capitalista, en sus cientos de años de existencia, no ha tenido una respuesta adecuada al conjunto de los trabajadores o al Movimiento Obrero, porque la base que sustenta este sistema es la explotación del hombre por el hombre y la máxima obtención de la ganancia. En ese marco, nunca va a haber una solución de fondo al problema de la situación social del conjunto de los trabajadores. Puede ser que un determinado modelo de desarrollo capitalista como el estado de bienestar haya significado eso, esa figura que vos decís de tender la mano para que el trabajador esté con el agua a la cintura pero nunca sacarlo del agua.

Y yo creo que ahora estamos en una situación donde las políticas liberales, neoliberales y la crisis del sistema capitalista exigen mayor desarrollo del proceso de explotación, quita de derechos, quita de beneficios sociales, como acontece en el mundo, persecución de los trabajadores, judicialización de la protesta social, el no respeto de los derechos humanos. Porque recordemos que hay más de 2.200 casos civiles, gremiales y sociales que están sometidos a proceso penal en los últimos años en la Argentina.

No olvidemos que está en vigencia una Ley Antiterrorista que se implementa y se aplica precisamente a los luchadores y los dirigentes sociales a lo largo y a lo ancho del país. Y que también forma parte de una política internacional en la medida en que este tipo de requerimientos las exigen y las piden los Organismos internacionales.

O sea que acá hay una decisión política del poder, que son quienes realmente dominan la situación e imponen las condiciones, que no sea precisamente la democracia lo que se afiance, la democracia participativa, no la democracia formal y que por momentos se comporta como una democradura, sino la democracia participativa la que crezca y se desarrolle; y precisamente permita vivir, en el marco del Movimiento Obrero, una libertad y una democracia sindical verdadera, y nos habilite a poder ir en búsqueda de las reivindicaciones sin ningún tipo de limitación, sin ningún tipo de condicionamiento. Y bueno, hoy por hoy eso no está y para resolverlo no hay otro camino que confrontar con esas políticas que tratan de imponernos de una u otra manera.

Zárate: Vos decías, José, hace un rato, que los Bancos en el año 2012 habían ganado 20.000 millones de pesos, si no te entendí mal, y la pregunta que me hago es, ¿tenemos que entender que hoy en la Argentina no es sólo el pago de la deuda externa la escasez de plata en el mercado para que los trabajadores puedan ir evolucionando, sino que la riqueza en la Argentina está cambiando drásticamente de manos, algo parecido a lo que pasó en Europa?

Rigane: En realidad no es que no haya dinero, dinero hay porque, si no, los bancos no podrían ganar lo que han ganado; y por otro lado, acá los Grupos multinacionales que, por ejemplo, dominan toda la política extractivista desarrollada en la Argentina y por la cual obtienen multimillonarios beneficios, no se mantendrían y seguirían estando en el país, ya se hubiesen ido. Esto demuestra que, en ese sentido, siguen teniendo cuantiosas ganancias y que esas ganancias siguen siendo concentradas y centralizadas en pocas manos.

O sea que, si bien puede ser que en esta disputa del poder los dineros pasen a una u otra empresa, lo cierto es que lo que ha crecido en la Argentina, durante todo este tiempo, son los conflictos sociales, sobre todo el crecimiento de los conflictos vinculados al desarrollo de las paritarias.

El Observatorio Social de la CTA ha revelado en un reciente estudio que ha habido en 2012 arriba de 800 conflictos aproximadamente. Y esto ha sucedido tanto en el sector denominado formal como en el sector informal, y además, esto ha tenido un crecimiento respecto de 2011 en un porcentaje importante. Y ésta es la demostración de que en esa distribución de la riqueza, los trabajadores son los que siguen siendo los convidados de piedra, son los que menos perciben, son los que menos se ven beneficiados. Acá hubo momentos de crecimiento en la Argentina pero los trabajadores no fueron precisamente invitados a ese reparto. Así que no hay duda de que, para poder terminar con esa distribución regresiva, hay que hacer transformaciones y cambios del modelo productivo y por supuesto también del mecanismo de distribución.