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Intervención de José Rigane en la Cámara de Diputados, en las comisiones de Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda, en el debate sobre la indemnización a Repsol

El Patrimonio Nacional en manos de los argentinos

Fecha de publicación: 20 abril, 2014

Ante todo, quiero dejar en claro que mi intervención parte de una idea central y fundamental para nosotros, y hablo desde la Federación de Trabajadores de la Energía de la Republica Argentina (FeTERA) y desde la Central de los Trabajadores de Argentina (CTA), que tiene que ver con la idea de tomar a la energía como un bien común, como un bien social, que nos pertenece a todos y que es un derecho humano más.

“Con esto queremos decir que partimos desde la vereda opuesta a la idea de tomar a la energía, en este caso el petróleo y el gas, como un commoditie. Creemos profundamente que la energía no es una mercancía, porque creemos que es un bien social y un derecho humano básico para el conjunto del pueblo.

Todo lo que esté vinculado al tema energético tiene que ver con la implementación o no de cualquier política que intente cubrir las necesidades de una región, de una provincia o de un país.

Nosotros entendemos que la extranjerización y la privatización es lo que habilito una estructura del modelo energético que, está demostrado, ha fracasado rotundamente. La crisis energética es producto de esa estructura del modelo energético y, para nosotros, en tanto y en cuanto no se cambie esa estructura, no hay posibilidades ni perspectivas de salir de esta situación.

Entendemos que debe ser un objetivo y una fuerte política la recuperación de YPF, en pos de una empresa YPF que sea pública, 100 por ciento nacional, que sea Sociedad del Estado no por repetir experiencias pasadas, pero si que esté socializada e integrada, con representación de los que defienden el medio ambiente, con representación de los trabajadores y, por supuesto, del Estado Nacional. Pero no de este Estado bobo, socio de los grupos multinacionales. Sino un Estado Nacional fuerte, que este dispuesto a ser parte y establecer las políticas y los programas de desarrollo en el campo energético.

Todos sabemos que Repsol desarrolló una política que tuvo que ver con este modelo reproductivo depredador, exportador y contaminante. Todos sabemos que Repsol desarrolló una política que le posibilitó, inclusive siendo muy difícil, girar dividendos anticipados fronteras afuera.

Todos sabemos que Repsol vendió todos los activos de YPF a lo largo de 4 o 5 años, precisamente comprados en perjuicio a nuestro país. Y todos sabemos que el petróleo nos pertenece a los argentinos y que no se puede pagar por lo que nos pertenece, y menos aún cuando no se ha cumplido con el contrato de concesión como corresponde.

En todo caso, nos parece que Repsol debería haber indemnizado a la Argentina, pero todos sabemos que los grupos multinacionales ingresaron al país ganando y se van del país también ganando. Ingresaron ganando porque se le habilitaron determinadas políticas para que eso sucediera; políticas de flexibilización laboral, políticas de aumento de tarifas, políticas de despidos, políticas de achiques de derechos a través de convenios colectivos amaneados.

Y cuando se van del país, lo hacen haciendo demandas judiciales contra las provincias, contra el Estado Nacional en un ámbito como el del CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones, organismo del Banco Mundial) donde nunca ganamos nosotros. En realidad, siempre perdemos y que, todavía aun hoy, no se cual es la razón por la cual todavía Argentina sigue perteneciendo al CIADI.

Es evidente entonces que para nosotros, como trabajadores, esto no tiene nada que ver con una política de defensa de nuestra soberanía y, en todo caso, con la recuperación de nuestra soberanía popular y nacional. ¿Por qué los argentinos no decidimos las políticas que se implementan?

De hecho, este modelo productivo basado en la exportación, depredación y contaminación ¿quién lo decide? Por supuesto que ya lo sabemos: la megaminería, ahora el fracking en el ámbito del petróleo, lo determina el cultivo de la soja, etc. Y, por lo tanto, acá no hay decisión soberana de los argentinos. Por ejemplo: si necesitamos producir oro, preguntémonos para qué y para quién; si necesitamos producir petróleo, preguntémonos petróleo para qué y para quién.

Las reservas hidrocarburíferas bajaron a 7 u 8 años después del paso de Repsol por nuestro país. Repsol no repuso lo que utilizó. No exploró, ni explotó ni mantuvo los pozos como debió hacerlo. Hay menos reservas que al inicio de la concesión. Nos quedamos casi sin reservas de petróleo y gas y con muchos problemas sociales. Hicieron un desastre con nuestras tierras y nuestros recursos. Yo me pregunto; ¿esto es ser soberano?

Ahora lo indemnizamos por más de 5.000 millones de dólares con intereses y me vuelvo a preguntar; ¿es éste el modo por el cual se resuelven los problemas de los argentinos?

Creemos que nuestro patrimonio nacional tiene que estar en manos de los argentinos. Y si no recuperamos nuestro patrimonio nacional, no hay posibilidad de recuperar soberanía, de tener autonomía, de tener independencia. Si no modificamos el modelo energético basado en la privatización y la extranjerización tampoco tenemos posibilidades ciertas de salir de la crisis energética a las que nos llevaron.

Creemos que no es sobre la base de políticas de inversiones de capitales extranjeros la forma de resolver los problemas que tenemos en este ámbito hidrocarburífero, y en tantos otros, y esto esta demostrado en los más de 30 años de políticas que se han basado en esos capitales extranjeros.

Nos parece entonces que hay sobradas razones desde el punto de vista técnico, legal, económico y desde una perspectiva de soberanía para no pagar a Repsol nada porque nos pertenece y es de los argentinos”.

Última modificación: 22 de abril de 2014 a las 17:59
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