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Cosas que no suceden en la Argentina

Fecha de publicación: 7 marzo, 2019

En la decada del 80 el gobierno de Estados Unidos apeló a maniobras ilegales y encubiertas para financiar la realización de operaciones politicas en un pais latinoamericano.

Esto sucedió en Nicaragua donde la operación política estaba destinada a desestabilizar el gobierno sandinista, creando y financiando una fuerza armada mercenaria que fue conocida como la Contra Nicaraguense.

¿Como se financió esta operación política?
El Congreso estadounidense había prohibido a organizaciones gubernamentales financiar las actividades de la “contra” nicaragüense, pero funcionarios del gobierno del Presidente Reagan organizaron una operación de venta de armas a Irán para obtener fondos.

La otra fuente de financiación provino del trafico ilegal de drogas. Un grupo de funcionarios del gobierno estadounidense negoció con el Jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar, la compra de varias toneladas de cocaína, que sirvió para financiar la contrarrevolución nicaragüense y reclutar y formar un ejército de mercenarios que operaban desde Honduras y Costa Rica. Estos mercenarios eran entrenados, en territorio hondureño, por el grupo 60, del Batallón 601 de inteligencia argentino, comandado por el coronel José Hoyas y el Teniente Coronel Oswaldo Ribeiro (álias Balita), dos reconocidos represores que habian participado en el genocidio provocado por la última dictadura en Argentina. La droga era trasladada desde Colombia a Costa Rica y de alli iba derivada al Salvador. Luego de llegar a ese destino, la droga era reembarcada en aviones C-130 de la Fuerza Aérea gringa a sus instalaciones en California, y fue comercializado en Estados del Sur de Estados Unidos con protección de la DEA, según información recogida y manejada por la Comisión Kerry, del Congreso de los EEUU, que interrogó a Elliot Abrams. El funcionario reconoció los cargos de los cuales se declaró culpable, pero no recibió ningún castigo.

Participaron en estas operaciones encubiertas de la CIA y la DEA, Oliver North, Roger Noriega, John Negroponte , Eliott Abram y John Bolton. El último de los nombrados es asesor de Seguridad de la Casa Blanca y es el encargado de organizar la trama conspirativa contra el gobierno de Venezuela..

Cuando leemos estos informes nos sentimos aliviados que no exista en la Argentina ninguna operación política de Estados Unidos, que sea ejecutada por una banda que se financie con operaciones ilegales. Lo que dice el Juez de Dolores Alejo Ramos Padilla sobre el detenido agente de la DEA Marcelo D Alessio, el fiscal Carlos Stornelli, el periodista Daniel Santoro, la diputada Elisa Carrió , etc. seguramente es pura fantasía.

Además es pura coincidencia que Estados Unidos haya designado como encargado general para Venezuela al reclutador de fuerzas mercenarias, Eliott Abrams. Y que Estados Unidos haya nombrado embajador para Argentina a Edward Prado “un destacado jurista federal”, que se desempeñó como juez durante mas de 35 años y que afirmó que venia a nuestro país a colaborar con la Justicia. Alguien muy mal pensado podría pensar que en los dos caso El gobierno de Estados Unidos nombraró como representantes a especialista en la operacion politica a desarrollar.

Pero como dice el titulo de esta nota: Estas cosas no suceden en la Argentina.

Última modificación: 7 de marzo de 2019 a las 12:27
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